El secreto de los grandes videojuegos: siempre hay algo nuevo por descubrir

Serie: Los secretos del Game Design que usan los grandes estudios

¿Por qué algunos videojuegos consiguen mantener nuestra atención durante horas mientras que otros comienzan a sentirse repetitivos después de pocos minutos?

La respuesta rara vez está en la cantidad de contenido.

En muchos casos, el verdadero secreto consiste en algo mucho más sutil:

el jugador siente que siempre está aprendiendo algo nuevo.

Los mejores estudios de la industria entienden que la curiosidad no desaparece cuando termina el tutorial. Debe mantenerse viva durante toda la experiencia.

Cada nueva mecánica, enemigo, escenario o combinación de sistemas representa una oportunidad para sorprender al jugador y mantenerlo involucrado.

Este artículo conecta con temas que ya hemos desarrollado en CodeAndPlay como Portal y el diseño de niveles, Celeste y la precisión del game feel, Cómo diseñar tutoriales que los jugadores realmente disfruten, Onboarding y Diseño de niveles.


El aprendizaje no termina cuando acaba el tutorial

Uno de los errores más frecuentes es pensar que el aprendizaje termina cuando el jugador domina los controles.

En realidad, ese es apenas el comienzo.

Los videojuegos memorables mantienen una sensación constante de descubrimiento.

El jugador aprende nuevas formas de utilizar habilidades conocidas.

Descubre combinaciones inesperadas.

Encuentra estrategias diferentes.

Y poco a poco desarrolla un dominio cada vez mayor del sistema.

Cuando esto sucede, el interés permanece vivo durante mucho más tiempo.


Portal: una nueva idea en cada cámara

Portal es probablemente uno de los mejores ejemplos de esta filosofía.

Cada cámara introduce una idea nueva.

Primero aprendemos qué es un portal.

Después entendemos cómo conservar la velocidad.

Más adelante descubrimos cómo combinar ambas mecánicas.

Finalmente, el juego nos presenta desafíos donde todas las ideas anteriores trabajan juntas.

El jugador nunca siente que está resolviendo el mismo puzzle dos veces.

Siempre existe una nueva posibilidad por descubrir.


Celeste demuestra que una sola mecánica puede evolucionar constantemente

Celeste utiliza muy pocas acciones básicas.

Saltar.

Escalar.

Hacer dash.

Sin embargo, cada nuevo nivel propone una forma diferente de utilizar esas mismas herramientas.

No necesita agregar veinte habilidades nuevas.

Necesita combinar inteligentemente las que ya existen.

Esta es una de las mayores lecciones para cualquier desarrollador indie:

la profundidad suele aparecer cuando exploras completamente una mecánica, no cuando agregas muchas más.


La curva de aprendizaje debe sentirse natural

Los grandes videojuegos no aumentan la dificultad de forma arbitraria.

Primero enseñan.

Después desafían.

Finalmente sorprenden.

Cada nuevo reto se apoya sobre conocimientos adquiridos anteriormente.

Esto genera una sensación muy importante:

El jugador siente que mejora gracias a su propia habilidad.

No porque el juego sea más fácil.

Sino porque él mismo ha aprendido.


Variar no significa complicar

Muchos desarrolladores creen que mantener el interés requiere añadir constantemente nuevos sistemas.

No siempre es así.

Una pequeña variación puede transformar completamente una mecánica conocida.

Un enemigo distinto.

Un cambio en el escenario.

Una nueva limitación.

Una combinación inesperada.

Esas pequeñas modificaciones mantienen fresca la experiencia sin aumentar innecesariamente la complejidad.


Los sistemas se vuelven más interesantes cuando interactúan

Uno de los principios favoritos de Nintendo y Valve consiste en permitir que varias mecánicas trabajen juntas.

Un elemento que por separado parece sencillo puede adquirir una enorme profundidad cuando comienza a interactuar con otros sistemas.

Es precisamente esa interacción la que genera situaciones nuevas.

Y cuando aparecen nuevas situaciones, también aparece el aprendizaje.

Por eso los grandes videojuegos parecen sorprender constantemente incluso utilizando las mismas reglas.


La curiosidad necesita recompensas

El aprendizaje funciona mejor cuando el jugador obtiene algo a cambio.

No necesariamente un objeto.

También puede ser:

  • descubrir una nueva estrategia
  • resolver un puzzle complejo
  • encontrar un camino secreto
  • dominar una mecánica difícil
  • comprender mejor el mundo del juego

Estas pequeñas recompensas fortalecen la sensación de progreso.

Y hacen que el jugador quiera seguir explorando.


Qué hacen diferente los grandes estudios

Analizando videojuegos como Portal, Celeste, Zelda, Hades o Minecraft aparece un patrón muy claro.

Todos ellos:

  • introducen nuevas ideas de forma progresiva
  • combinan mecánicas existentes
  • evitan repetir exactamente el mismo desafío
  • premian la curiosidad
  • permiten que el jugador descubra soluciones
  • mantienen una sensación constante de evolución

Ese aprendizaje continuo mantiene viva la motivación incluso después de muchas horas.


Cómo lo aplicaría si estuviera desarrollando un videojuego indie

Si hoy estuviera desarrollando un videojuego de plataformas, comenzaría con una única mecánica principal.

En lugar de añadir nuevas habilidades constantemente, diseñaría una serie de niveles donde cada uno enseñara una nueva forma de utilizar esa misma mecánica.

Primero presentaría la idea.

Después introduciría pequeñas variaciones.

Más adelante combinaría distintos obstáculos.

Finalmente construiría desafíos donde el jugador pudiera demostrar todo lo aprendido.

De esta manera, el contenido crecería gracias al diseño inteligente de niveles y no únicamente agregando nuevas funciones al personaje.

Este enfoque también ayuda a controlar el alcance del proyecto, reduce Scope Creep y permite crear experiencias mucho más pulidas.


Los mejores videojuegos no mantienen al jugador interesado porque tengan cientos de horas de contenido.

Lo hacen porque consiguen que cada cierto tiempo aparezca una nueva idea, una nueva posibilidad o una nueva forma de mirar un sistema conocido.

El aprendizaje continuo mantiene viva la curiosidad.

Y la curiosidad es uno de los motores más poderosos del Game Design.

Un gran videojuego no deja de enseñar cuando termina el tutorial. Sigue enseñando hasta el último minuto de la aventura.

Antes de diseñar tu próximo nivel, hazte una pregunta:

¿Qué aprenderá el jugador aquí que todavía no sabe hacer?

Si puedes responder claramente esa pregunta, probablemente estés construyendo una experiencia mucho más memorable.


Continúa aprendiendo Game Design en CodeAndPlay

Si disfrutaste este artículo, estos contenidos complementan perfectamente los conceptos que acabamos de analizar:

En conjunto forman una ruta de aprendizaje sobre Game Design, onboarding y diseño de experiencias que te ayudará a construir videojuegos más atractivos y memorables.