DLSS, FSR y XeSS: cómo el reescalado moderno aumenta los FPS

Serie: Tecnologías que están cambiando los videojuegos
Existe una forma evidente de mejorar los FPS de un videojuego: utilizar una tarjeta gráfica más potente.
Pero las GPU modernas también pueden recurrir a otra estrategia.
En lugar de renderizar cada cuadro directamente a la resolución final, pueden generar una imagen más pequeña y reconstruir después una versión de mayor resolución.
Ese principio está detrás de tecnologías como DLSS de NVIDIA, FSR de AMD y XeSS de Intel.
No hacen que la GPU sea mágicamente más potente: hacen que tenga menos trabajo que realizar para producir cada imagen.
¿Qué significa renderizar a menor resolución?
Imagina que estás jugando a 4K.
Renderizar cada cuadro directamente a esa resolución exige calcular más de ocho millones de píxeles.
Una técnica de reescalado puede generar internamente una imagen a menor resolución y utilizar información adicional para reconstruir el resultado final.
La GPU calcula menos píxeles inicialmente.
Eso libera recursos y puede aumentar los FPS.
¿Por qué no basta con agrandar simplemente la imagen?
Si tomamos una imagen pequeña y simplemente la estiramos, aparecen bordes borrosos y pérdida de detalle.
Las técnicas modernas hacen mucho más.
Utilizan información como:
- cuadros anteriores
- vectores de movimiento
- profundidad
- información temporal
- modelos de reconstrucción
Con estos datos intentan reconstruir detalles que no estaban presentes completamente en el cuadro original.
DLSS utiliza modelos de IA para reconstrucción de imagen; XeSS también utiliza técnicas de deep learning y datos temporales; y las generaciones actuales de FSR incorporan reconstrucción basada en aprendizaje automático en sus soluciones modernas.
DLSS, FSR y XeSS persiguen el mismo objetivo
Las tres tecnologías tienen filosofías e implementaciones diferentes, pero persiguen una meta similar:
producir una imagen cercana a la resolución nativa utilizando menos trabajo de renderizado.
DLSS pertenece al ecosistema NVIDIA RTX y utiliza redes neuronales dentro de su sistema de reconstrucción.
FSR es la familia de tecnologías FidelityFX Super Resolution de AMD, actualmente dividida en funciones como Upscaling, Frame Generation y Ray Regeneration.
XeSS es la tecnología de Intel y emplea reconstrucción temporal y aprendizaje profundo para producir una imagen de mayor resolución.
¿Dónde está el sacrificio?
El rendimiento adicional no es completamente gratuito.
Cuanto menor sea la resolución interna, más información necesita reconstruirse.
En modos agresivos pueden aparecer:
- bordes menos definidos
- ghosting
- pérdida de detalles finos
- artefactos en movimiento
Por eso suelen existir modos como Calidad, Balanceado y Rendimiento.
El objetivo es elegir qué tanta calidad visual estás dispuesto a intercambiar por FPS adicionales.
¿Qué relación tiene con el Ray Tracing?
Aquí aparece una de las razones por las que estas tecnologías se han vuelto tan importantes.
Como vimos ayer en CodeAndPlay, el Ray Tracing puede consumir una cantidad considerable de recursos.
El reescalado permite recuperar parte de ese rendimiento.
La GPU puede renderizar internamente una resolución menor, aplicar efectos avanzados y reconstruir después la imagen final.
Por eso Ray Tracing y técnicas de reconstrucción suelen aparecer juntas en configuraciones modernas.
Mito o realidad
Mito: DLSS, FSR o XeSS simplemente reducen la resolución y estiran la imagen.
Realidad: los sistemas modernos utilizan información espacial y temporal, y en varios casos aprendizaje automático, para reconstruir detalles y producir una imagen final más cercana a la resolución objetivo.
Dato técnico
Intel describe XeSS Super Resolution como un sistema temporal que utiliza la imagen de menor resolución, vectores de movimiento y profundidad para producir una salida antialiasing a la resolución objetivo.
La decisión práctica
Si tu GPU ya consigue los FPS deseados a resolución nativa, no siempre necesitas utilizar reescalado.
Pero cuando juegas a alta resolución, activas Ray Tracing o estás cerca del límite de rendimiento de tu tarjeta, utilizar un modo de calidad puede proporcionar una excelente relación entre imagen y fluidez.
La configuración correcta depende del videojuego, la resolución y la GPU.
DLSS, FSR y XeSS no generan rendimiento de la nada: intercambian parte del trabajo de renderizado tradicional por reconstrucción inteligente de imagen.
Y cuando esa reconstrucción funciona bien, el jugador puede obtener más FPS sin renunciar necesariamente a una imagen de alta calidad.
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